Si sigues estos pasos, se te facilitará la redacción
- Selección del tema
- Búsqueda de información
- Elaboración de un bosquejo
- Redacción de un borrador
- Revisiones
- Redacción definitiva
1.- Selección del tema.
Puede tratarse de un tema que te hayan pedido desarrollar, pero, si no es así, la elección de lo que vas a escribir debe causar interés.
2.- Búsqueda de información.
Para informar sobre un hecho, la técnica de las siete preguntas es muy efectiva: Hazte las siguientes preguntas y contéstalas:
- ¿qué?
- ¿quién?
- ¿dónde?
- ¿cuándo?
- ¿por qué?
- ¿cómo?
- ¿para qué?
La técnica de los siete imperativos es muy útil para todo tipo de escritos:
- Descríbelo: ¿cómo lo ves, sientes, hueles, tocas o saboreas?
- Compáralo: ¿a quién se parece o de qué se diferencia?
- Relaciónalo: ¿con qué se relaciona?
- Analízalo: ¿cuántas partes tiene?, ¿cuáles?, ¿cómo funcionan?
- Aplícalo: ¿cómo se utiliza?, ¿para qué sirve?
- Arguméntalo: ¿qué se puede decir a favor o en contra?
- Conclúyelo: ¿qué conclusiones sacas?
La técnica de escritura libre o automática consiste en ponerse a escribir de manera rápida y constante apuntando todo lo que venga a la mente en ese momento sobre el tema que escribimos, o sobre otros aspectos relacionados con él. Hay que concentrarse en el contenido y no en la forma, valorar la cantidad de texto más que la calidad; y, sobre todo, no detenerse en ningún momento. Se recomienda empezar por sesiones de diez minutos, que pueden llegar hasta veinte o treinta, con la experiencia.
Es muy útil para generar ideas y superar bloqueos. El texto resultante tiene muchas deficiencias que se corregirán al desarrollar la redacción y reescribir la versión final.
Red Semántica
Escoge una palabra nuclear sobre el tema que escribes y apúntala en el centro de la hoja, en un círculo. En seguida, anota todas las palabras que asocies con ella y circúlalas. (Cassany, 1999: 59). El procedimiento dura unos cuantos minutos. Luego, anota cada palabra como encabezado y escribe todas las que se te ocurran que tengan relación con la palabra principal. El papel se convierte en la prolongación de tu mente y en un buen material para iniciar la redacción. Elige el punto de vista desde el que vas a abordar tu texto.
3.- Elaboración de un bosquejo. Una vez que tengas la información, organízala:
- Determina cuál es la idea principal o tema.
- Ordena las demás ideas de acuerdo con su importancia, de mayor a menor.
- Expresa cada idea con enunciados claros.
- Organiza el texto.
4.- Redacción de un borrador. Elabora un primer intento de redacción.
5.- Revisiones. En un proceso eficiente de revisión se debe tomar en cuenta lo siguiente:
- Sirve para mejorar globalmente el texto.
- Afecta a fragmentos extensos de texto, las ideas principales y la estructura.
- Pueden surgir nuevas ideas.
- El cambio de un término o palabra puede motivar a rehacer la estructura de toda una frase o párrafo.
6.- Redacción definitiva. Después de efectuar una última revisión, puedes elaborar el texto definitivo. Todavía recomiendo una última revisión después de poner distancia temporal; es decir, que conviene dejar a un lado el texto definitivo por un tiempo determinado -según la urgencia que se tenga de presentarlo-, y volver a efectuar otra revisión antes de darlo 

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